Mexpresso What Else… ¿Coaching o Mentoring?



Con un aromático café Nespresso estuve leyendo desde mi rincón favorito un buen libro de Jeffrey Pfeffer titulado “El fin de la superstición en el management” que me gustó especialmente por el planteamiento basado en evidencias que hace sobre el buen líder empresarial, lejos de facilitar recetas milagrosas que me aburren.

Este libro me hizo pensar sobre el nuevo modelo de liderar en las organizaciones, sobre conceptos como eficacia y eficiencia y me di cuenta que estos términos ya no son garantía suficiente para alcanzar este glamoroso éxito empresarial que todos anhelamos. También tomé una mayor conciencia de que el hecho de hacer tan solo las cosas bien en la empresa ya no es suficiente ni tan siquiera el hacerlas correctamente en el mínimo coste posible, porque lo cierto es que la competencia está haciendo prácticamente lo mismo que pueda estar haciendo yo.

Como si del último anuncio de la saga de Nespresso nos refiriéramos, con el slogan algo tuneado: “Mexpresso What Else?” voy a trasladar el icono de un celebrity George Clooney  al de un Coach o quizá algo más, haciendo honor a la  metáfora humorista tan necesaria hoy en las organizaciones.

Ahí voy, y …

Mexpresso. Los entornos inciertos y cambiantes en los que vivimos y trabajamos nos obligan a incorporar nuevos conceptos en la ecuación del éxito.

Éxito = Eficacia + Eficiencia + What Else

What Else, debe significar creatividad, innovación y talento orientado a objetivos y resultados. Desde ahí, cualquiera de nosotros como profesionales podemos ser capaces de ver los conflictos y problemas desde otra perspectiva siendo mucho más innovadores y diferenciadores. Este es el “kit de las cuestión”.

Jeffrey Pfeffer apunta en sus libros que para conseguir verdadera ventaja competitiva en una organización tienes que hacer algo singular y difícil de copiar. Por eso, el estilo de liderazgo que debe desarrollar el cuadro directivo y de gestión en cualquier organización tendría que estar reforzado por un proceso de mejora pivotado desde la inteligencia social emocional para crear equipos de alto rendimiento, flexibles y con capacidad de superación, creativos y preparados para desarrollarse en entornos de incertidumbre, de permanentes cambios, diversos y complejos con una clara orientación a objetivos y resultados empresariales. Desde ahí aparece un player más en la organización, este George Clooney de turno en el rol de Coach como catalizador de ese proceso transformador.

El Coaching profesional tanto individual como sistémico es, sin duda alguna, una ayuda esclarecedora para el profesional directivo gerente. A través del Coaching se potencian los puntos fuertes y capacidades más positivas y determinantes en la consecución de los resultados. Pero, ¿qué nos hace pensar que un Proceso de Coaching puede ser más revelador que un Proceso de Mentoring en una organización?

Coaching y Mentoring son metodologías de aprendizaje muy potentes. Ambas comparten la misión de potenciar el desarrollo personal y profesional, tienen una misma filosofía de aprendizaje y requieren de avanzadas habilidades, personales e interpersonales, tanto del Coach como del Mentor. La diferencia estriba en el grado de experiencia.

Me gustaría compartir contigo un cuadro que tracé haces unos meses donde explicaba a un grupo de profesionales de una entidad las diferencias entre las distintas técnicas de acompañamiento. Creo que puede ser muy esclarecedor.

  
En mi práctica profesional he tenido la ocasión de implantar proyectos de Coaching y otros de Mentoring con diversas finalidades. En ambos tipos el proceso se ha realizado en una relación de confianza, confidencialidad  y respecto. Desde este fundamento los resultados han sido satisfactorios y en algunas ocasiones altamente satisfactorios. La diferencia de magnitud ha dependido de la claridad de los objetivos demandados y muchas veces de la cultura de la propia organización que, sin duda, nos lleva a los estilos de dirección establecidos en las compañías.

Mejorar el clima laboral, acelerar procesos de integración, incrementar el valor añadido de las funciones clave, aumentar el rendimiento, impulsar nuevas iniciativas, retener personas talentosas como reducir el tiempo de transferencia de las mejores prácticas son los grandes retos del nuevo paradigma empresarial. Por supuesto que para conseguirlos necesitamos del Coaching y sus habilidades y en ocasiones también del Mentoring para potenciar el networking  dentro de la organización y el aprendizaje colaborativo. 

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