Sin grandes personas, no hay grandes profesionales, ni grandes empresas.




Llevo un tiempo bastante sorprendida porque veo que en un momento en el que estamos viviendo la crisis mas severa que se recuerda, hay empresas, grandes y pequeñas, en las que hay una manera diferente de hacer las cosas.  Empresas donde el planteamiento para generar valor está en las personas. Personas que hacen posible los equipos. Personas que hacen posible los objetivos, así como el despliegue de la estrategia a través de los valores. Valores como la honestidad, la coherencia, la apuesta por el desarrollo de las personas y la conciliación.  Porque los valores no están reñidos con el éxito, sino que mantenidos en el tiempo son los portadores del éxito.

A modo de ejemplo, comentaré un proyecto que acaba de ver la luz en tatum. Un proyecto para una gran compañía compuesta por más de 13.000 personas. Una compañía en la que la Dirección General y todo su equipo Directivo tienen muy claro que para conseguir ser los mejores referentes dentro y fuera de la organización, tienen que cuidar a su gente

Y para ello cuentan con una política de Gestión de Personas que contribuye a la consecución de la estrategia, dando valor a las personas que colaboran en ella. ¿Cómo lo hacen? Ajustando las medidas organizativas a las demandas de los distintos colectivos que la integran. Porque segmentando sus distintos públicos objetivos, adaptando las políticas a las necesidades de cada colectivo, comunicando; sensibilizando, formando y desarrollando a los líderes en liderazgo positivo, diversidad y conciliación, son capaces de conseguir una base coherente con el proyecto que plantean.

Cuando un líder vive en primera persona el liderazgo, contagia a su alrededor una forma distinta de hacer las cosas donde la empatía, la asertividad, la creatividad, la innovación  y la honestidad, mantenidas en el tiempo se convierten en una realidad que se retroalimenta en los equipos.

Cuando una organización, posee un estilo de dirección centrado en las personas,  se consiguen niveles de rendimiento mayor, el compromiso afectivo que toda empresa busca, así como elevados índices de retención que se traducen en fidelidad cuando la situación mejora. Esto lo saben bien las mejores empresas para trabajar, reconocidas o no por Great Place to Work, consiguen generar relaciones de confianza solidas. Porque la confianza es la base de las relaciones personales, profesionales, económicas…. Si apostamos por generar vínculos asentados en la confianza en nuestros lideres, en los compañeros con los que colaboramos y en el trabajo realizado, resultará muy complicado que cuando la situación mejore, nuestras personas más valiosas decidan marcharse.

¿Por qué nos puede llegar a sorprender este planteamiento si resulta bástate coherente? Creo que es porque, en muchos casos, hemos crecido intoxicados en una sociedad donde parece que el éxito profesional va asociado a la renuncia de una vida plena en otros aspectos.
En un mundo cambiante, las formas de hacer negocios también cambian. Me decidí a escribir este post porque, afortunadamente existen compañías en las que el éxito profesional, empresarial y personal no esta reñido con una renuncia personal, sino que necesariamente se complementan. Me llena de satisfacción ver como hay grandes corporaciones, pero también pequeñas y medianas empresas que lo tienen tan claro y trabajan en ello.

Porque ese es el principio del verdadero cambio. Un cambio que empieza en uno mismo, bien seas directivo, mando o currito. Un cambio necesario para conseguir que las empresas sean grandes sitios para trabajar, donde desarrollarse y crecer tanto en el ámbito profesional, como personal sea posible.

Porque sin grandes personas, no hay grandes profesionales, ni grandes empresas.

4 comentarios:

Salva dijo...

Fantástica reflexión Natalia. Creo que el gran reto no sólo es que la dirección se centre en las personas, (que sí) sino que también las personas se centren en la direccción ... yo a eso lo llamo Nirvana!

Salva.

Daniel dijo...

Yo tampoco puedo estar más de acuerdo con lo que expones. El problema es que en la mayor parte de las empresas (de la que hablas es una excepción) se confía la gestión de personas a gente muy preparada técnicamente en otros menesteres, dando por sabida esa lección. La realidad es bien distinta, y si las empresas no son capaces de distinguir entre líderes completos o incompletos, tienen un problema, además de la crisis.

En muchas entrevistas de selección se limitan a preguntar: "¿tienes experiencia en gestión de equipos?" importando en la respuesta, si es afirmativa, si el equipo es de 2 o de 200. Pero no se va más allá. Pedimos referencias a jefes del candidato, pero, ¿cuántas veces pedimos referencias a subordinados?

En definitiva, la crisis es muy dura, pero en muchas empresas se agudiza por la falta de tacto de muchos responsables, que no distinguen entre el ordenador que tienen delante y la persona que tienen al lado.

Gracias por el post, que anima a seguir en la senda buena ;-)

sandra perez negreira dijo...

Hola, a mi me ha gustado mucho, y yo creo que las organizaciones también están aprendiendo por el lado complejo a valorar a su gente; los profesionales válidos, están buscando opciones fuera, haciendo crecer su valía y a medio plazo la empresa se descapitaliza, por que se quedan los mediocres (dicho con todo el respeto, eh?)y poco ambiciosos que piensan solo en mantener su sitio asegurado, y hoy día es lo que la empresa no puede permitirse. Repercute en una pérdida de calidad y trabajo en la empresa, y es otra espiral de decadencia. Creo que respecto a rrhh es un momento óptimo para posicionarse como un claro y estratégico aliado en dirección, y es evidente lo importante que es en la actualidad que las personas estén bien y sean productivas; es cierto que todavía escasean, o que aún se confunden muchos términos, pero lo importante es ir caminando en la buena dirección... siempre he pensado que empresa y trabajador son dos entornos OBLIGADOS a entenderse...
Gracias de nuevo por el post.

Natalia Fernandez de Soto dijo...

Daniel, Sandra, muchas gracias por dejar vuestros comentarios y enriquecer de esa forma el debate. Son muchos los retos en la funcion estrategica de gestion de personas y más en un momento complicado en el que se estan destruyendo muchas politicas por las que hemos luchado tanto tiempo, pero siempre habrá personas, profesionales y empresas que marcan los limites de manera adecuada. Confio que las nuevas tecnologias con las redes sociales a la cabeza... nos permitan difundir una forma adecuada de gestionar personas en tiempos de crisis.

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