¿Lennon o McCartney? El arte de la diversidad




Los Beatles, en mi opinión, han sido los más grandes en la música. Su mito pervive aún hoy en día con una fuerza inusitada. Durante los años 60 (del siglo pasado, claro) las grandes opciones musicales se decantaban entre ellos y los Stones (o los Rolling). La pregunta habitual se formulaba en términos de “¿Eres de los Beatles o de los Stones?” De hecho parecían dos mundos muy distanciados (y, en aquel entonces, lo eran). Una vez finalizado “el gran sueño”, con la separación del cuarteto de Liverpool a principios de 1970, la pregunta musical del momento comenzó a ser… "¿Tú eres más de John o más de Paul?”.



Como probablemente recuerden los aficionados, John (Winston) Lennon y (James) Paul McCartney firmaban conjuntamente las canciones de los Beatles. ¿Significaba esto que, efectivamente, las compusieran entre ambos? Pues no, no era así. La inmensa mayoría de las canciones se concebían y desarrollaban en solitario y la otra parte aportaba, musicalmente, algún último detalle.

Como puede imaginarse, a partir de ese momento empezó a realizarse algo así como una inmersión musical. El objetivo era determinar de quien de los dos era determinada canción… para, seguidamente, discutir sobre cuál de ellas era mejor. Así, empezamos a conocer que “Eleanor Rigby” era de Paul, que “Strawerry Fields Forever” era de John, que “Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band” era de McCartney, que “Help” era de Lennon… Una vez conocida la autoría “real” la cuestión era, pues, “¿Es major Sgt. Peppers o es major Help?

Como puede suponerse era una discusión un tanto baldía (entonces y ahora).

En estos momentos se está  re-editando la discografía de John Lennon (en formato “1.0” podríamos decir, es decir, en CD) que incluye, entre otros alicientes para los aficionados, comentarios sobre las canciones, su sentido y alcance. Podemos constatar que, en su obra en solitario, no paraban de mandarse puyas uno a otro (McCartney le “regalaba” la acidez musical de “Dear Friend” y Lennon le respondía con otra joya “How Do You Sleep”). Constantemente se echaban en cara los trapos sucios e intentaban hacer ver al mundo quien de los dos había sido más importante dentro de los Beatles.
  
Si repasamos la obra de uno y otro en solitario después de sus trabajos en los Beatles… ¿Podríamos decir que mejoraron su legado? En mi opinión claramente no. Como creo que no ha sucedido con ninguna otra banda: ¿Algo de Mick Jagger ha mejorado su trabajo en los Stones? ¿Algo de Bono mejor que lo que hace dentro de U2? ¿Sting mejor que Police? Los ejemplos podrían ser muy numerosos.

Por tanto… ¿Dónde está el secreto? En el libreto que acompaña el CD del álbum de Lennon “Imagine” se dice “Cada uno servía de editor para el otro, un fantástico feedback que potenciaba las virtudes de ambos y evitaba sus deslices”.

La combinación de dos mentes brillantes aportaba la genialidad del grupo (sin desdeñar las aportaciones de George y Ringo). La diversidad, pues, era la causante de lograr unos resultados por encima de lo esperado (con alguien que hiciera las veces de “pegamento” musical entre ellos, en el caso que nos ocupa el productor George Martin).

La diversidad en los perfiles de un equipo, una vez más, será la garantía de enriquecimiento de las aportaciones que éste haga al resto de la organización.

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