La Comunicación 2.0 y los Sindicatos

(Esta es una reflexión previa a la tribuna que voy a escribir para la Revista Capital Humano el mes que viene. En él citaré los comentarios más interesantes, así como los blogs o las cuentas de twitter de sus autores. Ver ejemplo aquí )

Estaba hace un días con un cliente hablándole de las bondades de implantar herramientas 2.0 para favorecer y potenciar la comunicación interna, argumentándole las posibilidades que ofrecen permitiendo llegar a cada una de las personas, favoreciendo la participación y el intercambio de ideas, logrando centrar la atención de la organización en los temas que interesan cuando educadamente me interrumpió diciendo “Aquí es imposible. Tenemos una representación sindical muy beligerante, y estaría loco si le diera armas al enemigo”.
No quisiera entrar en el, por otro lado, tan necesario debate sobre la renovación de los sindicatos, sino que me gustaría centrarme en esta ocasión sobre la viabilidad de implantar herramientas de comunicación 2.0 (Yammer, Presently, etc.) en organizaciones con una fuerte representación social, una circunstancia muy extendida en las grandes empresas.
En contra de su utilización está esa voz del pasado, pero probablemente sensata en este caso, que anticipa posibles problemas. Para qué invertir en montar un sistema de comunicación que permita a los representantes sindicales comunicar de forma one-to-one y en tiempo real con cada una de las personas de la compañía. ¡Qué se lo curren ellos!
La otra cara de la moneda la podemos encontrar en el Manifiesto Cluetrain cuando dice que la paranoia mata la conversación, y que una empresa sin conversación es un muerto en vida. Y este sería un buen ejemplo: “¡Qué se fastidien lo sindicatos que yo no voy a hablar con mi gente!”.
¿No es mejor apostar por u modelo de transparencia y hacer públicos debates, que aunque no agradables, están teniendo lugar en cada máquina de café? ¿No es mejor poder tener voz y poder dar nuestro punto de vista en estas discusiones? ¿Estos miedos están justificados o por el contrario son el eco de un estilo de dirección instaurado desde hace siglos? ¿Por qué las empresas se deberían buscar nuevos problemas apostando por este tipo de herramientas de comunicación 2.0? ¿Tanto tienen que ganar?

21 comentarios:

@Victorprat dijo...

El directivo que teme que sus "adversarios" tengan información es que, , de forma consciente o inconsciente, pretende manipular,engañar,... Como ya adelantas en una de las preguntas, estos miedos son el eco de un estilo de dirección desfasado. Si se quiere que todos los componentes de la empresa se sientan responsables de su funcionamiento es imprescindible que la información circule. Tenemos los instrumentos y únicamente falta la voluntad.

Astrid Moix dijo...

Hola Eugenio,
Es la diferencia entre considerar la información como una camino hacia al conocimiento o como una ventaja competitiva que uso solo a mi favor. Creo que una cosa no debería excluir la otra, pero comentarios como el de tu cliente demuestran que no siempre es visto así. Una pena.
Por otro lado, observo también en "tic" de estrategia del avestruz, de querer ignorar la realidad por el simple método de mirar hacia otro lado. No hablar de los problemas abiertamente no significa que no estén ahí. Como tu dices, si la máquina de café registrara las conversaciones que se producen en su entorno, otro gallo nos cantara...

Un saludo,

Eugenio de Andrés dijo...

@Victorprat No creo que en este caso se trate tanto de engañar, como del miedo a que "sus enemigos" puedan utilizar los nuevos canales 2.0 para difundir sus demandas o para tratar de movilizar a la plantilla.

Claramente como apuntas la falta de voluntad es el verdadero problema por el que se paran este tipo de proyectos, pero en este caso ¿Sus miedos están fundados?

Eugenio de Andrés dijo...

Astrid Coincido con tigo en que la tantntas veces repetida "La información es poder" es una máxima que está grabada a fuego en las mentes de los directivos, y dificulta mucho los proyectos 2.0 con su filosofía de compartir.

Y este tic del avestruz al que haces referencia es sin duda muy común. Parece que "Ojos que no ven, corazón que no siente". Este es uno de los argumentos más poderosos que veo hasta ahora para asumir el riesgo de lanzar un proyecto como el que hablamos cuando en tu organización hay una representación sindical muy beligerante, pero seguro que tiene que haber más.

Alberto Blanco dijo...

Con todo el respeto para tu cliente, creo que si en su empresa no hubiera sindicatos, su disposición a poner en marcha redes sociales internas sería parecida. Posiblemente encontraría otros "enemigos", por ejemplo empleados especialmente relevantes o reconocidos como influyentes entre sus compañeros.

Pensar que por el hecho de que exista una red social interna los sindicatos van a tener más influencia sobre sus trabajadores da muestras del desconocimiento de cuál es su esencia.

Los empleados terminarán por construir su red social con base en sus intereses, no por directrices corporativas ni sindicalistas, por lo que si los mensajes de los sindicatos les interesan les seguirán, y si no simplemente les ignorarán. Pero claro, eso implica confiar en la responsabilidad de los empleados para elegir aquello que les interesa de su organización, y eso sí que es un verdadero peligro para muchas organizaciones.

Un abrazo

José Miguel Bolívar dijo...

Estoy de acuerdo con casi todo lo expuesto hasta ahora y, en particular, con lo que apunta Alberto. Si no existieran sindicatos, habría otra excusa.
Lo que ignoran estos directivos es que los sindicatos llegarán, antes o después, a las redes sociales y las utilizarán para sus fines. Mientras tanto, con la excusa de no darles lo que ellos van a coger de todos modos, están privando a sus empleados y a la organización de las numerosas y probadas ventajas que ofrecen las redes sociales. "La ignorancia es un pecado", decía un profe mío cuando yo era un chaval, pero cuando eres directivo, además de pecado es una temeridad.
Un abrazo

Giancarlo Reyna Zorrilla dijo...

Buen día Eugenio,

Creo que hay una situación que persiste en algunas empresas, existan sindicatos o no, en la que la representación de trabajadores se ve como a un adversario y no como parte de la propia empresa.

Tomando tus palabras, creo que es una actitud que forma parte de un modelo de dirección desfasado que como ha dicho José Miguel, es una temeridad.

En las empresas la información debe ser fluida, suficiente y adecuada y un entorno que aproveche las herramientas de colaboración facilita que sea así.

Alberto Dotras dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alberto Dotras dijo...

Convertir un problema en una solución. Hasta ahora los sindicatos de una gran empresa reparten panfletos con los temas polémicos. Y aunque ahora casi todos están en Internet y en las redes sociales, lo cierto es que el trabajador no tiene donde interactuar. Si hubiera una red social interna, un foro de debate abierto, no solo sería mucho más participativo, sino que además los jefes podrían detectar mejor los problemas y anticiparse a conflictos laborales.

Fernando Quesada dijo...

Hola, qué interesante debate. Yo pertenezco a un pequeño sindicato dentro de una gran empresa.

Creo que el problema de muchas empresas es la dejación y la inseguridad de muchos directivos y mandos. Gestionar a las personas me parece dificilísimo y muchas veces se descuida lo más importante, el paso previo, que es el respeto y la comunicación con la propia persona.

El hecho de coartar la difusión o acceso a la información creo que en ocasiones está más relacionado con una cuestión psicológica colectiva. Por ejemplo, el hecho de controlar la información no te tiene porqué dar poder, pero sí te da la sensación de tenerlo. Asimismo, la ocultación de información, en absoluto te tiene por qué dar ventajas pero al creernos más inteligentes que los demás, de nuevo tenemos un sensación de superioridad.

Como consecuencias negativas de esa incomunicación y escasa transparencia se me ocurren:

- Falta de compromiso. Hago mi trabajo porque soy un profesional y punto. Cuántos compañeros tengo que demuestran sus habilidades fuera del trabajo y no dentro.

- Fuga de talentos. Los más capacitados podrán decidir cambiar de empresa y trabajar en otra que les respete y donde se sientan más cómodos.

Respecto al papel de los sindicatos... bueno, nosotros creamos el nuestro como alternativa moderna a los "más representativos", pero ójala para las empresas que los sindicatos pudiesen adaptarse a los estándares actuales de comunicación. Creo que sería beneficioso, sin duda.

Un saludo.

PD. Mi sindicato es http://twitter.com/SIPA_unete

Javier Villalba dijo...

Hay tres cuestiones que me gustaría compartir_

1. Derecho legalmente reconocido.

En primer lugar la RLT tiene derecho, por ley, a contar con un espacio de información/comunicación/difusión de sus contenidos en el ejercicio de su representación, lo que significa que tal derecho no puede hurtarse y es imperativo habilitarlo. Cuestión distinta será cómo se articula.

2. Grupo de interés con liderazgo de opinión

Seguidamente diré que no comprendo cómo todavía se puede concebir a los ‘sindicatos’ como un elemento separado de los intereses de la empresa. Es un punto de vista tribal, más propio de mentalidades que interpretan el mundo, y los pequeños ‘mundos’, como el de la empresa, por ejemplo, dividido en dos: buenos y malos. En psicología esta visión se denomina esquizoparanoide.

Me parece que ya es hora de pensar también en los representantes de los trabajadores como un grupo de interés que conforma un posible liderazgo de opinión que puedo integrar en mi estrategia de gestión de personas.

Si la gestión es óptima, vaya ‘de matrícula de honor’, ¿qué puede temerse? Ahí es donde radican las luchas de poder y la falta de transparencia, en el suspenso en gestión.

Me parece que el problema de fondo es que, en realidad, hay una distancia insuperable entre la influencia positiva y la manipulación. Los representantes legales de los trabajadores son –sin duda para mí- los mejores colaboradores con los que puedo contar para reforzar mi marca interna, incluso para innovar en EVP (propuesta de valor diferencial). No son el único aliado, desde luego, pero si una fuente de monitorización y unos contribuidores valiosos para aprovechar la inteligencia colectiva al servicio de la gestión de personas.
No creo que este punto de vista sea paternalista, sino que está orientado a fomentar lealtades -egagement-(léase productividad; pronúnciese eficiencia; tradúzcase por sostenibilidad).

3. La plataforma son las personas.

No son las herramientas, ni las presociales ni las 2.0, que hay para todos los gustos y finalidades, lo que más interesa poner en servicio o al servicio de; Inviertes, y las tienes. Pero no se trata de eso. Lo que verdaderamente importa es la visión y su estrategia y con qué actitud se llevan a la práctica y se articulan las relaciones, en el día a día, integrando en el beneficio de la empresa (es decir, de todos nosotros) todos sus actores y aconteceres –y entre ellos a RRLLTT y sus discursos, para crear futuro.

La potencia de era Quinta era (2.0) lo que ha puesto en nuestras manos no son simples herramientas, sino un canal multi-plaforma, ubicuo, móvil, escalable, on&off, social en una realidad hiperconectada y ‘desintermediatizada’. Ponerse de espaldas a la realidad es sencillamente negar la evidencia.

La empresas (quiero decir los CEO y comités de dirección) tienen en su mano la posibilidad de aprovechar esta potencialidad o de empobrecernos a todos (aunque no lo quieran reconocer, la última palabra no es la suya ;-)

Saludos,

Relaciones Públicas en Acciòn dijo...

Considero que la Comunicación de hoy en día debe estar presente también en las Redes Sociales, dado que es una herramienta que sirve para llegar tanto al público interno como externo.
Esta comunicación debe gestionarse diariamente y haciendo un análisis no sólo de lo que la empresa intenta comunicar, sino de la opinión de quiénes ingresan.
El sindicato no deja de ser un público objetivo para la empresa, quiénes también deben saber qué está pasando.
Si la empresa no se comunica con sus públicos, se crea una gran distancia entre estos que empeora el logro de objetivos, no involucra a los empleados y favorece el "radiopasillo".

UGT Madrid dijo...

Estamos de acuerdo en lo que planteas al final: la comunicación es básica para todos. No un enfrentamiento

Eugenio de Andrés dijo...

@Alberto_Blanco Me parece muy interesante el punto de la madurez de los profesionales para discriminar la información que les aporta y la que no. Esto re fuerza la necesidad de reeducar a toso los actores de las empresas para lograr evolucionar la cultura.

Eugenio de Andrés dijo...

José Miguel claramente tienes razón en que los sindicatos pueden abordar las mismas acciones fuera del ámbito de la empresa, teniendo además repercusión pública, y donde la voz de la empresa va a ser percibida con mucha menos fuerza.

Eugenio de Andrés dijo...

Giancarlo, claramente en las organizaciones debería ser más importante la comunicación que las guerras de poder, pero las viejas estructuras son difíciles de derrocar y siguen entendiendo la información como un arma.

Eugenio de Andrés dijo...

Alberto Dotras: Creo que expones precisamente el punto de fricción que ven las grandes corporaciones. Es decir, si creas el foro habrá más gente que participe y se movilice con las acciones de los sindicatos, cosa que no quiere ninguna compañía, probablemente porque no vean tan clara la madurez a la que hacía regencia Alberto Blanco o bien porque el miedo no les deja ver ninguna de las ventajas.

Eugenio de Andrés dijo...

Fernando Quesada: Gracias por tu visión desde el otro lado. Muy interesante y equilibrada. Me ha gustado la distinción que haces sobre el poder y la falsa sensación de poder que proporcionan algunos comportamientos pasados de moda, pero no por ello poco extendidos.

Me alegra que surjan iniciativas como la vuestra para plantear alternativas más actuales a las relaciones entre profesionales y empresas.

Eugenio de Andrés dijo...

Javier Villalba: Como siempre gracias por tu detallada opinión. Te doy mi opinión a los tres puntos que planteas:
1.- Claramente es un dercho pero como dices no hay ninguna obliganción en la forma.

2.- Auqnue coincido contigo en el fondo, que los sindicatos deberían ser un stakeholder de la empresa que ayuda y vela para que la empresa avance en la línea adecuada, hay muchos casos donde la representación social ha primado sus propios intereses a los de los profesioanles a los que representan, torpedeando iniciativas y poniendo en riesgo en muchos casos la viabilidad de la compañía. Qué ambos se vean entre sí como enemigos es el problema real (y no sólo una parte).

3.- Totalmente de acuerdo

Eugenio de Andrés dijo...

Relaciones Públicas en Acción: totalmente de acuerdo, que no se oigan las conversaciones no quiere decir que no se produzcan. Además si son públicas podremos dar nuestra opinión cosas que es imposible de cualquier otra forma.

Eugenio de Andrés dijo...

@UGT_Madrid: Gracias por participar. Me alegra que estemos en la misma línea, ahora sólo falta ser capaces entre todos de que sea una realidad en nuestras organizaciones.

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