Sucidios y valores corporativos

Podéis recordar algunas empresas en las que se han suicidado varios de sus profesionales por las condiciones de trabajo a las que se veían sometidos. Yo particularmente recuerdo alguna de ellas y todavía se me ponen los pelos de punta…  
Lo que me gustaría reflexionar con vosotros es la relación que puede tener la cultura corporativa con los comportamientos de las personas.
Hasta los comportamientos más duros como es el suicidio responden a una cultura. Las empresas quieren, que con unos valores de empresa puestos en un tablón a la entrada del centro de trabajo, sus profesionales se comporten como ellos quieren, y eso no es así.
Muchas empresas presumen que tienen unos magníficos valores y que sus personas están en  el centro de la organización, pero luego cuando indagas un poquito y mascas la realidad de la compañía te das cuenta que su cultura real, “la del día a día” está diciendo otra cosa muy diferente.
Los valores se tienen que traducir en comportamientos diarios, es decir, la cultura corporativa, se tiene que percibir de manera intrínseca en el hacer y pensar  diario de las personas que la integran.
Como sabéis en muchas empresas se está abogando por culturas basadas en la conciliación, que con una implantación real ayudan claramente a mejorar la relación y el compromiso entre la empresa y sus profesionales. Cuando hablo de “implantación real” precisamente estoy hablando de una cultura que se demuestre día a día, que se vea reflejada en los comportamientos  y que se perciba dentro de la organización.
Esto podía ser una de las claves para evitar hechos tan desagradables como el que he comentado en la introducción del post. ¿Vosotros que opináis?

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