Isaac Asimov y el Aprendizaje Social 2.0


(Esta es una reflexión previa a la tribuna que voy a escribir para la Revista Capital Humano el mes que viene. En él citaré los comentarios más interesantes, así como los blogs o las cuentas de twitter de sus autores. Aquí tenéis el ejemplo del último artículo publicado en la revista http://www.tatum.es/publicaciones_consultapublicacion.asp?pmid=478)
Hace poco Alberto Blanco http://twitter.com/#!/alberto_blanco) me pasó un vídeo que me impactó mucho. Se trataba de una entrevista que le hacían en 1988 a Isaac Asimov. En ella, el rey de la ciencia ficción, daba su visión de cómo cambiaría el aprendizaje cuando pudiéramos tener en nuestras casas “computadoras con conexión a enormes bibliotecas conectadas entre ellas”.



Asimov da las claves, hace más de 20 años y con esa gran visión que plasmaba en sus obras, de un nuevo modelo de aprendizaje donde:

- Cada persona aprende a su propio ritmo.
- Se accede a los conocimientos concretos que interesan.
- Disfrutando mientras aprende.
- La tecnología proporciona una relación personalizada entre el alumno y el conocimiento.
- La interrelación (híper vínculo) entre los conocimientos permite a cada persona aprender aspectos diferentes y de forma diferente.
- Cada persona elige lo que quiere o lo que necesita aprender en cada momento, siguiendo su propia vocación.
- La interacción con otras personas con los mismos intereses es ineludible por su factor enriquecedor.

Habla de un modelo de aprendizaje personal, no sólo para los jóvenes sino para cualquier persona, porque la formación no tiene un final.
¡Impresionante! Qué visión la de Asimov capaz de ver, hace tanto tiempo, un modelo que no hemos sabido poner en marcha en las organizaciones a pesar de todas la facilidades que nos ofrece internet y la web 2.0.

¿Por qué los profesionales no sentimos que somos los responsables de nuestro desarrollo? ¿Es ciencia ficción pensar en un modelo formativo autodirigido (Self-Directed Learning) cuando en las organizaciones los profesionales no quieren ir o no aprovechan las oportunidades formativas que se les brinda? ¿Las redes sociales pueden ayudar a convertir la visión de Asimov en realidad? ¿Implantar herramientas 2.0 que faciliten el aprendizaje social es viable en nuestras organizaciones?

19 comentarios:

jmbolivar dijo...

Creo que la formación es sólo una parte [pequeña] del aprendizaje. El self-directed learning tiene sentido cuando tiene una aplicabilidad a corto/medio plazo y eso significa una cultura de empresa que promueva el desarrollo de carrera interno (movimientos en horizontal, fertilización cruzada entre departamentos, job-shadowing...). Por otra parte, las redes sociales pueden sin duda ayudar a convertir la visión de Asimov en realidad, pero no hay que perder de vista que lo realmente importante son las actitudes de las personas, en este caso del profesional que decide aprovecharlas o no y de la empresa que decide satanizarlas o controlarlas en lugar de empoderar a sus empleados para que las utilicen con sensatez. Implantar herramientas 2.0 en las organizaciones es posible, pero sirve de poco si se queda en el nivel tecnológico y no va acompañado de profundas tranformaciones en la cultura de la empresa.

Eugenio de Andrés dijo...

@jmbolivar Coincido totalmente contigo en que la mayoría de los fracasos en los intentos 2.0 internos está porque se piensa que se trata de implantar herramientas tecnológicas.

Pero ¿de verdad tiene sentido que los Departamentos de RRHH tengan que convencernos con todo tipo de fuegos artificiales que es muy importante que nos formemos?

¿No parecemos niños a los que nos tienen que convencer de lo bueno que es la verdura?

jmbolivar dijo...

Eugenio, mi opinión es que cada uno es responsable de sus decisiones, incluyendo la de formarse o no. Dicho eso, si las empresas [la mayoría] trata a sus empleados como a niños, ¿cómo esperan que éstos se comporten? Creo que el tema viene de más lejos. Si ya el sistema educativo está orientado a la conformidad, a pedir permiso en lugar de perdón, al final tenemos individuos infantilizados que siempre esperan que alguna figura paterna (léase Estado, empresa, familia...) venga a sacarles las castañas del fuego. Creo que el empoderamiento hay que trabajarlo desde la infancia.

Eugenio de Andrés dijo...

Cierto es que el sistema que hemos creado nos hace dependientes, castiga al que se sale de la norma y entiende que el libre pensamiento es un enemigo peligroso.

Cierto es que todo lo que trabajemos hoy en los niños, nos servirá para mejorar las empresas en el futuro.

Pero no me resigno a pensar que tenemos varias generaciones de población activa perdidas (en su mayoría). Tenemos que ser capaces de despertar, primero nosootros y luego a los que nos rodean.

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola Eugenio,

Interesante el tema que comentas aquí.

Pienso que cada uno debemos ser responsables de nuestras acciones y decisiones como comenta José Miguel. Antes de decidir formarnos debemos asumir quererlo hacerlo teniendo en cuenta el tiempo que debemos invertir y nuestro objetivo final para hacer la misma. La formación es una pieza más en el camino para seguir y evolucionando en nuestro desarrollo personal y profesional.

Las redes son relaciones de personas y la clave esta en interactuar y aprender de los demás tras poner en más de una ocasión en duda nuestros propios criterios y percepciones. La red no nos soluciona nada sino queremos aprender algo nuevo porque estamos totalmente convencidos de ellos. Los cambios se producen porque parten de nuestro yo interior. Luego debemos de insertar esos nuevos conocimientos o hábitos en nuestra rutina estableciendo un cronograma realista.

Saludos,

Juan

José Luis del Campo Villares dijo...

Buenas Andrés.

Pues entro a polemizar un poco, ya que el tema formativo o autoformativo a mi modo de ver es algo que viene impuesto por el mercado laboral y el mundo 1.0 que nos rodea.

Y como ejemplo te pongo el de un amigo mio que desde pequeño en su casa habia ordenadores porque el padre trabaja el Olivetti. Aprendio lo que era un ordenador y a manejarse en ellos con menos de 10 años con una maestria brutal, como indiacas al modo 2.0, divirtiéndose, a su rtimo,...

Curiosamente hace poco que lo he visto y se me ocurrió preguntarle su email y donde lo podia localizar ya que es programador. Mi sorpresa fue cuando me dijo que ni Fb, ni Tw ni nada quje se le parezca y de hecho me dio un mail generico de hotmail.

¿Ha perdido las ganas del aprendizaje 2.0? Para nada, pero se ha especializado en el autoaprendizaje que el es válido exclusivamente en en mundo real, aparcando lo que, aunque es moda, no le reporta nada en la vida real.

Con eso no digo que haya dejado se tener curiosidad autoformativa, pero si el hecho de que el entorno 1.0 condiciona muy mucho nuestro aprendizaje y nuestras necesidades formativas.

Todos tenemos curiosidades formativas, seguro, pero tenemos que priorizar, con lo cual al final sólo aquellos que consiguen colmarlas podrán destacar, el rsto las utilizará como superviviencia.

De hecho, el autoaprendizaje tambieñn cansa si ves que en el dia a dia no lo puedes poner en práctica.

Un abrazo

Eugenio de Andrés dijo...

Juan, añades un ingrediente nuevo que es fundamental para poder evolucionar a un modelo de aprendizaje autodirigdo y es que es fundamental tener claro el objetivo que perseguimos, una meta, un destino al que dirigir nuestro desarrollo profesional.

Probablemente ese elemento le falta a una gran cantidad de profesionales, quienes esperan que cómo decía José Miguel, que sea papá empresa quiene le diga que tienen que ser de mayores.

Eugenio de Andrés dijo...

José Luís, claro que foco es fundamental, en el aprendizaje y en el desarrollo profesional.

Lo que no tengo tan claro es que el caso de tu amigo sea generalizado.

Por otor lado no coincido contigo en que el autoaprendizaje cansa. Creo que cansa cuando no disfrutas de lo que haces, cuando como decía Picasso tienes que hacer "cuadros alimenticios", que no te gustan. Sin duda la búsuqeda de la vocación es algo´que como apunta José Miguel, deberíamos inclurcar a fuego en los niños desde pequeños, pero que no deberíamos dejar por el camino cuando nos hacemos mayores, al igual que la ilusión por saborear la vida.

¡Gracias por polemizar!

FAH dijo...

Personalmente, soy un defensor de lo Self... Creo siempre en la autorresponsabilidad, autoliderazgo, automotivación... y, por tanto, el autoaprendizaje... Evidentemente se tiene que posibilitar que eso ocurra, existir herramientas, pero la clave está en las personas, en cada uno.

Hace poco Paul Maeder, fundador de la empresa de capital riesgo Highland Capital, que ha invertido en muchos proyectos, dice que para él los innovadores tienen 2 cualidades:

1. Son autodidactas. Se educan así mismas.
2. Experiencia amplia de aprendizaje. Es decir, destacan en un campo y aprenden de otro. Son multidisciplinares. Tienen curiosidad intelectual.

Buen vídeo, buen post. Gracias Alberto Blanco y Eugenio de Andrés.

Alberto Blanco dijo...

¿Por qué no somos responsables de nuestro desarrollo? Porque es responsabilidad de nuestro jefe. ¿Y qué dice nuestro jefe? Qué es responsabilidad de RRHH ¿Y qué hace entonces RRHH, trabajar para alcanzar una cultura de autodesarrollo? No, organiza cursos, cursos y más cursos. Resultado, RRHH se convierte en un fin en sí mismo y las personas terminan por esperar que la empresa les pase hasta las páginas del periódico.

¿Lo anterior es un fenómeno exclusivo de las empresas? No, en las escuelas no enseñan a aprender, enseñan a dar respuestas que sean correctas.

Las redes sociales pueden facilitar poner en marcha acciones de aprendizaje informal, social y autoaprendizaje, pero para aprender de las redes primero hay que aprender a participar. Y la cultura de participación no es algo que se haya fomentado especialmente en las empresas.

A veces es muy difícil trabajar con señor@s de 40 años lo que no se hizo con 7 años.

Gerard Rosell dijo...

Buen artículo Eugenio Andrés.
Resulta interesante ver diferentes opiniones del tema, vereis tengo 20 años y actualmente estamos viviendo una epoca privilegiada. Por que? Porque podemos ser quien queramos, tenemos acceso a formación de calidad, podemos estar en contacto con profesionales de alrededor del mundo a un click y quien quiera puede llegar muy lejos. Solamente hay que tener un objetivo claro y moverse, trabajar y reconstruirse continuamente.
En mi caso estudio inglés por propia voluntad (puedo ver las noticias en Irlanda, leer articulos de New York, escribirme con amigos de Londres...)mientras trabajo en un Blog (Ski time), por la mañana enseño a esquiar y me encargo de distribuir el producto Snowcraft en Catalunya, a parte de colaborar con diarios y revistas (Bondia.cat, La Borrufa).
El autoaprendizaje es fundamental para el desarrollo de la sociedad, gracias a este viviremos una mejora general en unos años por tener profesionales hipercapacitados.
Un saludo y gracias por compartir el post.

jmbolivar dijo...

Estoy de acuerdo, Eugenio. Lo único que quería decir es que el problema es de más calado del que puede parecer y que no se arregla con un par de cursos, como bien comenta Alberto Blanco. La participación, el autoaprendizaje, etc. son al fin y al cabo expresiones de la responsabilidad. Despertar esa responsabilidad dormida es todo un reto, no imposible, pero un reto :-)

Eugenio de Andrés dijo...

Paco, me encanta tu defensa de lo "self" y me sumo sin duda a esa causa. Si tuvieramos más autocrítica y más reposanbilidad transformaríamos con facilidad nuestra sociedad.

Eugenio de Andrés dijo...

Alberto, magnífico resumen de la situación.

Sin duda una de las claves para el fracaso tanto de las iniciativas 2.0 en las organizaciones, como de otros muchos proyectos internos es la falta de participación.

En gran medida esto es culpa de los directivos y de la cultura organizativa que han implantado, donde no se pude llevar la contraria a los jefes, y mucho menos decir libremente lo que se piensa.

Creo que si los líderes de verdad quisieran transformar la organización, existiría una posibilidad de que los señor@s de 40 cambiaran sus forma de hacer. Ciencia ficción en muchas grandes compañías, pero alguna seguro que tiene que haber... ¿no?

Eugenio de Andrés dijo...

Gerard gracias por compartir tu experiencia personal.

Da gusto ver que hay jóvenes que han comprendido que el modelo tradicional está obsoleto, y que asumen las riendas de su propio proyecto (personal y profesional).

Si bien por lo que nos cuentas, pareces una "rara avis", ya que eres emprendedor, proactivo y responsable de tu desarrollo profesional. Si la mayoría de los jóvenes de tu edad tuvieran tu visión, los problemas del país serían mucho menores.

Eugenio de Andrés dijo...

José Miguel entiendo tu planteamiento y lo comparto, sólo quería mostrar mi inconformismo con la situación, aunque sin duda es difícil cambiarlo como tú y Alberto decís desde la empresa, cuando todo el sistema gira en sentido contrario.

Astrid Moix dijo...

Hola Eugenio,
El video que adjuntas es realmente impactante, tanto por el contenido como por la visión de futuro que supone.Vamos, parece como si el Sr. Asimov hubiera tenido una bola de cristal, de esas de los adivinadores, pero con rigor científico. ¡Increíble!

En cuanto al debate que nos propones, me permito discrepar -al menos parcialmente- sobre alguna de las reflexiones que planteas ;)

En primer lugar, creo que muchos de los profesionales de nuestro país SÍ que se sienten responsables de su desarrollo. En todas las empresas en las que he trabajado la formación interna ha sido voluntaria y siempre me ha sorprendido la asistencia tan numerosa que conseguían la mayoría de cursos. Ahora colaboro también con una organización patronal y sigo sorprendiéndome de que los alumnos, después de su jornada de trabajo, asistan - libremente también- hasta las 10 de noche a la formación que impartimos.No creo que se trate de casos excepcionales, aunque es verdad que no lo hacen porque sus empresas les animen a ello, sino por propia elección personal.

Creo que en eso está la clave, en la responsabilidad personal, en seguir la propia vocación (fíjate que el pronombre "tu" es la palabra que más se repite en el vídeo). Se trata de una opción individual. Pero como es una opción que requiere esfuerzo y los humanos tendemos por naturaleza a lo contrario, se necesita un caldo de cultivo adecuado para que esa opción florezca y prospere, ya desde niños. Pienso que la educación escolar y universitaria, pero sobre todo el ejemplo del entorno familiar son claves para ello. Sin esa base aprendida y aprehendida es muy difícil adquirir el hábito de "mejorar la mente" como dice Asimov. Y creo que no es función de las organizaciones suplir las carencias de actitud de sus empleados.

Dicho eso, sí que también creo que las empresas pueden y deben incentivar el aprendizaje individual y favorecer que éste revierta en toda la organización. Y es ahí en donde creo que las herramientas 2.0 tienen un papel importante, porque posibilitan el intercambio de ideas, el debate, el "brainstorming" a gran escala. Pero claro, después todo eso debe servir para algo, debe tener un aplicación práctica. Porque lo de mejorar la mente, como gimnasia o disfrute intelectual está muy bien y puede tener mucho valor por si mismo para muchos de nosotros a título privado, pero en nuestra vida profesional todos deseamos tener la oportunidad de demostrar lo que sabemos para evitar el riesgo de cansancio que menciona José Luis más arriba.

Un saludo,

Eugenio de Andrés dijo...

Astrid, me encanta el debate. Coincido contigo en que hay profesionales que sí asumen la responsabilidad sobre su desarrollo profesional, pero de verdad ¿tú dirías que son mayoría?

Esa responsabilidad en la que todos coincidimos que es clave, creo que es un bien escaso. Me inclino por la visión de Alberto de que las organizaciones tratan a los profesionales como niños, y estos abdican las decisiones sobre su futuro profesional en las organizaciones, con las nefastas consecuencias que eso tiene.

Carmen González dijo...

Llego algo tarde a este debate y quisiera comenzar felicitando a Eugenio por su post (éste y el siguiente, que me ha traído aquí) y al resto de participantes por su espíritu colaborativo.
Trabajo en una empresa de formación, en la que, entre otras cosas, coordino nuestra actividad 2.0, e imparto la asignatura de Organización y Métodos de Trabajo en la Escuela Universitaria de Relaciones Laborales de Gijón.
Respecto a la formación creo que, en general, nos falta un poquito de conciencia sobre la importancia que tiene el que sea integral. A día de hoy, cuando empezamos a conocer cómo aprendemos, es clave abrir la mente y aceptar que todas nuestras experiencias favorecen no sólo nuestro desarrollo personal si no también el profesional. Tengo una licenciatura en Matemáticas (Esp. Estadística), un Máster en PRL y he conseguido la Suficiencia Investigadora en un programa de Sistemas de Información Contable, y muchas de mis mejores competencias están asociadas a mi responsabilidad y habilidades sociales.
No obstante, en las empresas, entiendo la formación como una herramienta clave para el desarrollo sostenible de la fuerza competitiva que son las personas. Y creo que la empresa tiene la obligación moral y estratégica de diseñar planes de formación que provean a sus miembros de las competencias precisas para desarrollar con eficacia y eficiencia sus tareas del día a día en el marco del mercado en que se desarrolle el negocio. Y ahí, las herramientas 2.0 pueden ser muy eficaces, aportando flexibilidad, rapidez y sencillez a los procesos de aprendizaje en un contexto complicado para personas que no sólo trabajan, y deben cumplir con las exigencias de su trabajo, si no que además tienen una vida personal tanto o más exigente. Los foros de debate, los blogs, las redes sociales, las videoconferencias nos permiten acceder a los contenidos que necesitamos, actualizados, cuando queremos, donde queremos y de la forma que mejor se adapta a las singularidades de nuestras tareas.
El problema es que el cambio se ha producido demasiado rápido y no se trata de dejar lo anterior por lo nuevo si no de ir integrando en aquellos medios que nos resultan más cómodos y útiles. Es preciso saber qué queremos para valorar qué herramienta nos sirve mejor a ese fin.
En InterGrupo iniciamos ya hace algún tiempo acción a través de los medios 2.0 para ampliar las posibilidades de comunicación con nuestros alumnos y usuarios, por una parte, y como medio para probar ante nuestro público objetivo, nuestra solvencia y dominio de las materias que impartimos. Trabajamos conjuntamente desde todos los departamentos, integrando las nuevas aplicaciones con las tradicionales, y hasta el momento estamos cosechando frutos y ganándonos algunas alabanzas por parte de nuestros colaboradores.

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