Momento esperado y deseado todo el año

Me dispongo como cada año desde hace mas de 25 años atrás a felicitar a Amigos, Colegas de Trabajo,  Clientes , Proveedores y Directores de Banco.
La felicitación siempre radica en desear prosperidad y salud para el siguiente año, para él y sus seres queridos.
Y sabéis una cosa, creo,  lo solemos hacer con convencimiento de ese deseo. Es algo intuitivo, pero que a los pocos días se nos olvida. Es tal la vorágine que nos toca vivir o al menos la excusa que nos ponemos que en muchas ocasiones hasta el año siguiente no se produce de nuevo la expresión de ese deseo.
¿Porque se nos olvida tan rápidamente ese deseo de generosidad al desear prosperidad y salud?
Sinceramente creo (hablo genéricamente) porque no deseamos involucrarnos en ello, “lo deseamos, pero espabila”, “te lo deseo, pero  depende de ti, no de mi”, “te lo deseo y si las cosas te van bien acuérdate de mí”.
Cuando la realidad no tiene nada que ver, la realidad tiene que ver, en que para que te vayan las cosas bien a ti, debo de hacer lo que esté en mi mano para que lo logres, si te puedo allanar el camino, debo de hacerlo, si necesitas orientación, dártela, si necesitas ayuda, facilitártela.
Se suele decir que nadie puede dar lo que no se tiene, puede ser cierto, pero todos tenemos más incluso de lo que creemos y sin embargo, no nos damos la oportunidad de mostrarnos a nosotros de lo que somos capaces de hacer, y por tanto dejamos de dar.
Todos tenemos “amigos” que nos felicitan o felicitamos en estas fechas, para solamente recibir respuesta o llamarles cuando precisamos algo egoísta de ellos.  Naturalmente es decepcionante, porque te sientes solo útil por necesidad del otro.
Debemos de sentirnos útiles en cualquier caso, y estar a las uvas y a las maduras, en contactar por contactar, en reunirnos solamente por el placer de hacerlo, por saber de nosotros, por compartir experiencias, por saber si te puedo ser útil en cualquier momento.
Mi deseo de Navidad para este año, es el siguiente que hago extensivo a vosotros amigos lectores.
Te deseo que el próximo año, nos traiga plenas emociones por compartir buenos y no tan buenos momentos que nos toca vivir, pero que llevaremos más fácilmente estando unidos.
Te necesito, no solamente cuenta conmigo cuando tu lo precises, hazlo siempre por el placer de hacerme feliz, yo lo hare contigo. Feliz y emocionante 2011.

1 comentarios:

inma cerejido dijo...

Querido Jaime, me encanta tu felicitación de navidad, porque me lleva al verdadero significado de estas fiestas. Porque la Navidad es la celebración del amor con mayúsculas, la de un Dios capaz de convertirse en hombre para poder hacerse accesible a su creación, la de una mujer capaz de confiar por encima de su entendimiento, de la generosidad de un hombre que acepta con orgullo y honor la tarea encomendada a pesar de su dificultad, la del oro, la belleza y sabiduría que doblan la rodilla ante el amor auténtico.
En definitiva, la Navidad es el momento para recordar lo afortunados que somos y recordad que sólo tenemos una vida y que debemos aprovecharla para vivir desde el amor y la generosidad que el mismo entraña. Son días en los que la luz nos inunda. Velemos todos porque esa luz no se apague a lo largo de todo el año. Gracias Jaime

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