Para conciliar no vale solo con las medidas

El otro día asistía a un evento donde una gran compañía sacaba pecho por el gran paquete de medidas de conciliación que tenía. Y yo me preguntaba ¿Vuestros profesionales se pueden acoger a ellas? ¿De verdad pueden hacerlo sin condicionar su desarrollo profesional? ¿Estás medidas son un escaparate o una realidad?
Desde mi punto de vista la conciliación es claramente un valor corporativo que se tiene que introducir y trabajar correctamente dentro de la organización para sacarle el partido deseado. La conciliación es una herramienta que ofrecen las empresas a sus profesionales para que estos trabajen mejor, no menos, como se piensa en muchos casos, con el objetivo final de mejorar la productividad y conseguir mejores resultados de negocio.
Para que la conciliación cale dentro de la organización como un valor, no sólo como simples medidas, es fundamental explicarla y convertirla en comportamientos de una manera eficiente a los diferentes niveles de la organización, siempre de arriba hacia abajo.
Para lograrlo es esencial involucrar a la alta dirección, de forma que permita introducir sin barreras este nuevo valor, y para ello habrá que hacer con ellos un buen trabajo de sensibilización. Sabemos que es un colectivo complicado de reunir por su falta de tiempo,  pero siempre se pueden incorporar algunas pequeñas cuñas en las reuniones del Comité, que permita hacer ver el porqué de la importancia de este nuevo valor corporativo.
Un segundo segmento importantísimo dentro de la organización para implantar este valor, y cualquier otro, son los mandos intermedios. Son claves porque son las personas que están dirigiendo y coordinando a la mayor parte de la organización. Estas personas tienen que creer en el proyecto y tienen que aprender a dirigir de manera diferente. Es decir, donde antes solo se miraba la faceta profesional ahora, con la incorporación de la conciliación, se puede y se debe trabajar también la faceta personal. Para ello es importante sensibilizarles para que hagan suyo el proyecto y formarles para que puedan trabajar las diferentes dimensiones  con sus equipos.
El tercer y último colectivo y no por esto el menos importante, son los profesionales. Este colectivo es el motor de la organización. Si conseguimos tener a nuestros profesionales comprometidos y motivados, claramente mejorará nuestra cuenta de resultados. Aquí, en comprometer y motivar es donde entran en valor las medidas de conciliación, el estilo de dirección, la cultura corporativa, etc. Con este público se debe trabajar el concepto y la filosofía de conciliación, para que entiendan que el compromiso es bidireccional y necesita reciprocidad, la empresa pone una parte, que ellos tienen que devolver con profesionalidad e implicación.
Resumiendo, para que la conciliación sea bien recibida en nuestra organización y sea aceptada como un valor  corporativo es importante comunicarla correctamente, trabajar el liderazgo de la pirámide organizativa y sensibilizar a los profesionales en materia de conciliación. Ofrecer sólo un paquete de medidas de dudosa aplicabilidad, es casi tan útil como poner un cartel diciendo lo buenos que somos.
Y según viestra experiencia la conciliación en las empresas de hoy ¿es un valor o sólo un escaparate?

5 comentarios:

José Miguel Bolívar dijo...

La conciliación en la mayoría de las empresas es como su participación en las redes sociales: una farsa para cumplir el expediente. Lo importante no es lo que las empresas dicen, sino lo que las empresas hacen, y todos sabemos que una cosa son las políticas y otra las realidades. Si la cultura de la empresa sigue demostrando con sus hechos que lo que se valora es el presentismo, da igual lo que digan las políticas sobre conciliación. Para mí la conciliación real tiene que ver con que la gente consiga los objetivos que se le han asignado en el contexto físico y horario que mejor se adecue a sus demás intereses. No concibo conciliación como algo sujeto a un sitio predefinido y un horario preestablecido, por aparentemente "flexible" que sea.

brizas dijo...

Totalmente de acuerdo. La conciliación no debe ser una moda más, poner sobre el papel medidas que nadie conoce y de las que pocas personas se benefician. La implicación de la dirección tiene que ser clara e ir acompañada de una cultura empresarial diferente que tenga en cuenta a las personas.

Otra cuestión es adecuar las medidas a la realidad de la organización, oues a menudo ves que se proponen medidas que son difíciles de aplicar, por lo que no son efectivas.

Saludos

Ángeles Briñón

Berdindaiteke dijo...

Cuando la conciliación se aplica realmente en la empresa por supuesto que es un valor, pero normalmente las empresas que declaran publicamente tener un plan de conciliación,... son precisamente las que apenas han realizado una reflexión sobre los beneficios de la conciliación y los costes de la misma. Estoy totalmente de acuerdo que la conciliación debe de empezar desde el "tejado", tiene que ser primero el personal directivo quienes se acoja a dichas medidas para ser verdaderos referentes (y no unicamente por la medalla de tener un plan de conciliación).
Saludos

Celia-Concilia2 dijo...

Pues sí, es importante que la dirección dé ejemplo, pero lo más importante, a mi juicio, son dos cosas:

- que la dirección en todos sus escalas tenga interiorizada la necesidad y la justicia de la conciliación

- que los sistemas y medidas de conciliación de adapten a la realidad de las empresas (tamaños, instalaciones, forma de trabajo...)

- y por supuesto, que una vez "proclamadas", las medidas de conciliación se puedan emplear sin represalias.

Gracias por la contribución que hace este post, que me parece muy oportuna

Eugenio de Andrés dijo...

Es una triste realidad. Recuedo una empresa en la que el Director de RRHH quería hacer una sesión de trabajo con el Comité de Dirección, previa al despliegue de una acción de sensibilización para todos los mandos, y el Director General se cargó todo el proyecto al grito de ¡Pero si aquí no trabja ni la Charito!

Muy bajo el nivel directivo actual, en este capítulo y en general en casi todos los que tocan a las personas.

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