La selección de baloncesto tiene la clave de la crisis

En 1990 los Chicago Bulls de Michael Jordan ganaron un partido a los a los Cleveland Cavaliers por 117 a 113. Al finalizar, uno de los jugadores de los Bulls, Staecy King, hizo unas curiosas declaraciones "Siempre recordaré este partido contra los Cavaliers como la noche en la que me combiné con Michael Jordan para anotar 74 puntos". Sin duda fueron unas palabras curiosas, si tenemos en cuenta que en ese partido Jordan había logrado record personal en un partido de la NBA anotando 69 puntos.

King no daba puntada sin hilo, ya que tan importantes fueron los 69 puntos de Jordan como los cinco que había anotado él para conseguir la victoria. Y es que no hay jugador, por bueno que sea, que pueda ganar solo. Ese es el poder del equipo, esa es su esencia, esa magia que hace que se multipliquen los talentos individuales para conseguir un resultado muy superior a la suma de las capacidades de sus miembros. Esa misma magia que ha sido capaz de crear la Selección Española de Baloncesto, ganadora de dos medallas de plata y una de bronce en los últimos tres Campeonatos de Europa, de la increíble medalla de oro en el Mundial de Japón, la plata en los últimos Juegos Olímpicos y la medalla de oro del pasado Eurobasket de Polonia.

La Selección es un ejemplo del que todos podemos aprender mucho (ya lo hicieron en su momento la actual Selección de fútbol que tantas alegría nos está dando e incluso la Selección de Norteamericana que nos arrebato la medalla de oro en Pekín), ya que ha sido capaz de aunar una serie de factores y cualidades que no es fácil que surjan de una forma espontánea y que merece la pena que reflexionemos sobre ello para tratar de sacar nuestras propias conclusiones y buscar su aplicación al mundo de la empresa. Ese es el trabajo que he realice junto con Eduardo Schell, redactor de la sección de baloncesto de Marca, para la publicación del libro Basuketoboru, en el que los propios miembros de la escuadra nacional nos desvelan las claves de su éxito como equipo, y que hemos complementado con un estudio a más de ciento cincuenta profesionales del mundo de la empresa y del baloncesto para poder tener una visión lo más completa posible.

Uno de los principales aspectos en el que centramos el estudio fue en intentar conocer cuáles son las características fundamentales que debe cumplir ese tan ansiado equipo perfecto. Los resultados identificaron más de sesenta rasgos determinantes en un equipo de éxito, de los cuales, los diez que han obtenido una mayor valoración son los siguientes:
  • 1 Compromiso
  • 2 Ilusión
  • 3 Apoyo
  • 4 Espíritu de trabajo
  • 5 Confianza
  • 6 Generosidad
  • 7 Disciplina
  • 8 Capacidad de Sacrificio
  • 9 Competitividad
  • 10 Humildad

Estos son los ingredientes que la Federación Española de Baloncesto (FEB) ha sabido sembrar y cuidar con paciencia durante casi una década, y que con la actual Selección ha recogido, sin duda, sus frutos. Estas claves son las mismas que necesitamos todos en nuestras empresas para superar esta crisis económica en la que estamos inmersos: 
  • • Necesitamos profesionales comprometidos con el proyecto, que estén dispuestas a arrimar el hombro por el equipo, con trabajo duro y con ilusión, para permitir mantener la competitividad de la organización.
  • • Necesitamos jefes humildes, que acepten sus limitaciones y las aportaciones el equipo puede hacer, que lideren con el ejemplo y que asuman que su principal función es ayudar a su equipo a conseguir los objetivos.
  • • Necesitamos directivos capaces de crear entornos de trabajo basados en la confianza, que permitan un desarrollo integral de las personas, donde los profesionales puedan desarrollarse sin tener que renunciar a su vida personal.
La Selección es un gran equipo, un gran ejemplo en todo momento, pero mucho más en los momentos difíciles como el que nos está tocando vivir. Los equipos que sean capaces de aprender de ella estarán mucho mejor preparados para conseguir una medalla en esta complicada competición llamada crisis.

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