La organización del 2030

En el año 2030 las organizaciones seguirán siendo seres complejos e imperfectos en busca de resultados, pero los mimbres con el que estarán construidas serán radicalmente diferentes. Su tejido estará formado por hilos muy diversos tanto generacionales, como de razas y culturas, que se entremezclarán generando nuevos y muy variados crisoles de pensamiento. La igualdad habrá pasado de moda porque será ya una realidad tan cotidiana como el teletrabajo o las redes colaborativas. Seguirán las estrategias y las consultoras, los números, los procesos y la tecnología de última generación, pero por fin los valores y las personas serán su verdadero centro neurálgico.

Si profundizamos en los distintos niveles de la organización veremos que el perfil de los profesionales que ocupan cada escalafón es diferente:

Alta Dirección:
La cúpula de la organización estará formada por los miembros de la “Generación X”, profesionales orientados a los resultados pero no sólo en su dimensión profesional. Serán directivos que apostarán claramente por las personas, que crearán organizaciones donde se pueda tener un desarrollo personal equilibrado y al mismo tiempo que la empresa consiga sus objetivos de negocio. No hablarán de conciliación porque esta idea habrá pasado a formar parte del ADN de la organización. Apostarán por culturas corporativas orientadas a generar compromiso mutuo, de la empresa con sus personas y de los profesionales con el proyecto. Los valores serán importantes y teñirán verdaderamente todos los actos de la compañía, entre ellos destacarán la confianza y en la transparencia. Serán directivos exigentes pero con un estilo de dirección cercano, y no perderán nunca de vista la importancia de un ambiente de trabajo cómodo y agradable.

Mandos intermedios:

Los engranajes de la cadena de mando estarán formados por los nuevos profesionales que se incorporan hoy a las empresas, los llamados “Generación Y”. Estos se convertirán en jefes de departamento y responsables de equipos con amplitud de miras, buscando la mejor solución independientemente de quien la genere. Serán los verdaderos constructores de las organizaciones diversas. Defenderán decididamente sus ideas y planteamientos antes sus superiores, sin complejos. Serán leales a sus organizaciones pero por un tiempo definido, más con un modelo de temporadas de fútbol “yo voy a jugar aquí las dos próximas temporadas”. Un factor a tener en cuenta es que su imagen social para ellos será muy importante, por lo que la toma de decisiones complicadas con sus equipos no serán su fuerte.
También como consecuencia de esta circunstancia los modelos de evaluación del desempeño habrán evolucionado mucho. Dominarán la información, la tecnología y los sistemas sociales de comunicación, pero deberán reforzar sus habilidades de comunicación interpersonales para poder sacar todo el partido posible a sus equipos. Fruto del mayor desarrollo de su hemisferio derecho, serán jefes creativos que fomentarán la generación de ideas en el equipo, la innovación y cuestionaran permanentemente las formas y procedimientos establecidos.

Los nuevos profesionales:

Por último, en la base del organigrama se incorporarán por primera vez nuevas personas a las organizaciones. ¿Cómo serán? ¿Qué demandarán? ¿Qué aportarán? La nueva hornada de profesionales del 2030 empezaron a nacer en 2007, o incluso un poco antes si no hablamos d e trabajadores del conocimiento. Les podríamos llamar “Generación 3.0” ya que se trata de una generación que va a llevar los conceptos de la sociedad 2.0 en su sangre, las redes sociales, los entornos colaborativos, la comunicación instantánea, etc. pero ellos va a trascenderla. Será una generación donde el mestizaje entre lo más innovador y los valores más clásicos alcancen cotas importantes, ya que la actual crisis y la refundación de muchos conceptos sociales tendrán una impronta significativa en su educación. Está será una de sus grandes señas de identidad: el mestizaje, la capacidad de integración de informaciones, valores, tecnologías y culturas. El universo de información en el que se van a desarrollar favorecerá esta capacidad de integración y de análisis. Además dará un paso más en su relación con la tecnología, llegando a establecer vínculos emocionales, fruto del auge que tendrán en ese momento tanto la inteligencia artificial como la web semántica. Esta circunstancia puede que acentúe los problemas de trabajo y convivencia con otros profesionales, la formación de equipos y la comunicación interpersonal.

1 comentarios:

Verónica dijo...

Muy linda nota,
muy interesante el análisis y la perspectiva/tendencia que compartes,
saludos!
Vero

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