Los Beatles y la gestión 5.1 en las organizaciones

Recientemente se ha puesto a la venta el catálogo “remasterizado” de álbumes de los Beatles (en formato “mono” y en “estéreo”) ¿Qué hace posible este acontecimiento? El coleccionismo, sin duda, de unos aficionados ya “entrados en años” que pagan encantados por tener una edición “coleccionista” (teniendo previamente todas las canciones, claro).

Conviene recordar que hasta finales de los años 60 la mayoría de las reproducciones de música se hacía en formato “mono” (casi todos los discos de los Beatles se editaron mayoritariamente en mono).

John Lennon siempre fue un enamorado del sonido monofónico: entendía que estaba más cerca de las raíces, del rock and roll básico, directo al corazón. Paul McCartney es el responsable del “concepto” de Abbey Road: un disco “complejo” musical y técnicamente hablando, cercano a la sintaxis de una ópera (en su cara B), con temas entrelazados, arreglos orquestales muy elaborados, …

Para nuestros oídos del siglo XXI el estéreo se quedaría, de hecho, muy corto. Los discos en mono se podían grabar en cintas de dos pistas; los estéreo en cintas de 4 u 8 pistas. Las grabaciones actuales pueden realizarse en un multipistas “casi infinito” (podemos pensar en 50 ó 100 pistas, por ejemplo) para, finalmente, editarse en 5.1 canales que son los que escuchamos con nuestros equipos “surround” (aunque también seguimos escuchando música en estéreo).

Dicho esto, ¿cabría sacar alguna conclusión desde el punto de vista de los recursos humanos?

Pues la idea central sería que el “5.1” fuera una analogía: en la actualidad cualquier gestor de recursos humanos sabe que las políticas y actuaciones de sus programas son bastante más complejas que antes. Tiene que utilizar “muchos más palos” (o canales, si se me permite la analogía) que antaño. Las fórmulas, por tanto, han de ser más “elaboradas” y pasan, por ejemplo, por políticas claras de conciliación y el compromiso (que no significa reducir la jornada de trabajo o tener flexibilidad de horarios sin más) que comprendan los “5.1. canales” y/o dimensiones que tiene la personalidad del ser humano (no somos sólo “familia o trabajo”). También pasa por comprender que las organizaciones somos algo más que “conjuntos de personas”; somos, más bien, una red de interacciones y relaciones que hay que gestionar con la mente puesta en que aporten valor.

Después de escuchar la cara B de Abbey Road es difícil volver al sonido mono. ¡Que viva la complejidad del 5.1! ¡Que viva la gestión diversa y compleja de los recursos humanos!

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