El tren del Compromiso pasa por la Conciliación


En las organizaciones, nuestras personas cada día eligen si quedarse con nosotros o irse a otra empresa, si darnos toda su energía o dosificarse para ofrecer lo mínimo. ¿Y cuál es el factor que les hace decantarse? El cariño. Hablamos de un cariño empresarial: sentirse que son fines en sí mismos (no herramientas), que la empresa les apoya cuando tienen un problema (que no está solos), que no son un número sino parte de un equipo de verdad (que cuentan). Para conseguir crear esta sensación en nuestros equipos es importante que les dediquemos tiempo, que desarrollemos una visión integral de las personas que nos permita conocer sus expectativas, sus circunstancias personales, sus problemas… Sólo a partir de ese conocimiento podremos diseñar actuaciones que satisfagan dichas necesidades, y sólo a partir de generar ese bienestar, esa confianza, conseguiremos el tan ansiado compromiso. Esta es la base de la conciliación, y por eso el tren del compromiso tiene una parada obligatoria en ella.

Pero para llegar a la estación de la conciliación no todos los caminos valen, es necesario elegir bien. La opción ganadora es apostar por las personas de forma decidida, y por supuesto sin perder de vista el negocio como propone la Fundación +Familia, quien ha creado una útil herramienta, el certificado Efr, a través de la cual ofrece a las empresas españolas una solución para transformar la gestión de personas en un factor diferencial, mejorando su competitividad y el compromiso de sus profesionales.

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