Invertir en absentismo




Aunque hoy en día la palabra colesterol está llena de connotaciones negativas asociadas a una mala alimentación, a problemas cardiovasculares y obesidad, en realidad se trata de un elemento imprescindible para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. La realidad es que existe un 'Colesterol Malo', o LDL, cuyo exceso, se acumula en las arterias y dificulta el tránsito de oxígeno a través de la sangre, lo que complica el trabajo del corazón y del cerebro, y al mismo tiempo un 'Colesterol Bueno', o HDL, que no sólo es necesario para el organismo, sino que es recomendable aumentar sus cantidades en sangre, porque ayuda a sintetizar el 'Colesterol Malo' que se acumula en las paredes de las arterias.

Existe un gran paralelismo entre el absentismo y el colesterol, ya que de forma generalizada se asocia el absentismo a pérdida de productividad, falta de implicación, etc. provocado en gran medida por su definición primaria 'tiempo no trabajado sobre un marco laboral pactado'. Pero cuando se profundiza en la materia con rigor se llegan a conclusiones muy similares que con el lípido: existe un 'Absentismo Malo' y un 'Absentismo Bueno'. El 'Absentismo Malo', o absentismo legal, sería aquel justificado por causas médicas, y que por tanto hace referencia a la falta de asistencia al trabajo por motivos recogidos en las leyes como serían las bajas por enfermedades o accidentes laborales (ILTs/ILPs). Pero también existe un segundo tipo, un 'Absentismo Positivo', absentismo positivo o conciliador, que sería el provocado por algunas de las medidas de conciliación que voluntariamente ha puesto en marcha la empresa. Ya que aunque hay algunas medidas que bien aplicadas como los 'días sin cole' pueden reducir el absentismo, existen otras como la reducción de la jornada laboral (P.e: 39 horas a la semana), la ampliación de bajas paternales o maternales, etc. cuyo impacto a priori producen un aumento de este indicador.

Como reza un viejo proverbio del management 'lo que no se mide no se puede gestionar'. Por este motivo hay que empezar por medir el absentismo en las organizaciones sin mezclar churras con merinas, y a partir de ahí invertir de forma decidida en el 'Absentismo Bueno', ya que, como demuestra el Observatorio Efr en su informe sirve para combatir el 'Absentismo Malo' y al mismo tiempo para aumentar el compromiso de los profesionales con el proyecto de empresa.

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